26/10/11

Canción del olvido

  • Aquel amor que se nos fuera
    no lo debemos recordar:
    Árbol que muere en primavera
    ya nunca vuelve a retoñar.

    Perla que en el humo se disuelve,
    peregrina de la emoción,
    la ilusión que se va, no vuelve
    jamás a nuestro corazón.

    Vanamente, pretenderemos
    dar a una rosa mustia color.
    Así tampoco logramos
    dar nueva vida a un muerto amor.

    Aquel amor que se nos fuera
    no lo debemos recordar:
    Árbol que muere en primavera
    ya nunca vuelve a retoñar.

    Cuando el amor se siente extraño
    en el pecho, ya no es amor,
    y retenerlo es un engaño
    que tortura al engañador...

    Déjalo ir... deja vacío
    ese hueco en tu corazón,
    en las cenizas de tu hastío
    pon la brasa de otra ilusión...

    Aquel amor que se nos fuera
    no lo debemos recordar:
    Árbol que muere en primavera
    ya nunca vuelve a retoñar...

    Muerto está el amor al que envuelve
    en llamas la imaginación:
    La ilusión que se va, no vuelve
    jamás a nuestro corazón.

    Es ley amarga de la vida
    de todo sueño despertar:
    Sobre las huellas de una huida
    es inútil querer soñar...

    Así, triste, pero sumisa,
    aceptando el dolor, mujer,
    di adiós con tu mejor sonrisa
    a lo que nunca ha de volver...

    Enigma que si se resuelve
    nos desencanta, es la pasión:
    La ilusión que se va, no vuelve
    jamás a nuestro corazón...

    Juntemos, pues, las manos frías,
    y digamos una oración
    por las pasadas alegrías
    y por la actual desilusión.

    Y con humilde voz, pidamos
    pronto consuelo a este dolor,
    por lo mucho que nos amamos
    en lo breve de nuestro amor...

    Como la mar, no vuelve
    al río su agua, la ilusión,
    una vez que se va, no vuelve
    jamás a nuestro corazón.

    Aquel amor que se nos fuera
    no lo debemos recordar:
    Árbol que muere en primavera
    ya nunca vuelve a retoñar!...

    Hay que vivir, hay que olvidar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario